VII Premio Derechos Humanos Rey de España. Intervención del presidente de la Junta Directiva de la Patrulla Aérea Civil Colombiana. Intervención del presidente de la Junta Directiva de la Patrulla Aérea Civil Colombiana, Juan Carlos Lenz.

Fecha: 01-03-2017


Su Majestad, el Rey  (Sus Majestades los Reyes)

Rector Magnífico de la Universidad de Alcalá

Excelentísima Defensora del Pueblo

Excelentísima Señora Secretaria General de la Secretaria General Iberoamericana

Excelentísimo Señor Ministro de Justicia

Excelentísima Señora Canciller de Colombia

Excelentísimos Señores Embajadores y Cuerpo Diplomático

Señores y Señoras miembros del Jurado

Ilustres autoridades e instituciones presentes

Queridos miembros de la Patrulla Aérea aquí presentes y en Colombia

Estimadas señoras y señores:

Es un honor para nosotros estar en este lugar, testigo de tan importantes galardones e ilustres personajes, para recibir el “Premio de Derechos Humanos Rey de España” en su VII Edición.

Es también un gran honor para mi, ser hoy el Presidente de una organización, que se ha mantenido vigente a lo largo de 50 años, y ser el encargado de recibir este reconocimiento tan importante en nombre de nuestra familia de colaboradores, pilotos y médicos voluntarios;  Héroes que han salvado y transformado más de 180 mil vidas por todo Colombia, en los últimos 10 años.

Colombia es un país inmenso, que posee casi 40 veces la superficie de Bélgica. Tiene una geografía única, con costas en el océano Pacífico y Atlántico y está atravesada por tres inmensas cordilleras de picos y volcanes de más de 5 mil metros de altura.   

Su exuberante geografía llena de montañas, desiertos, selvas, pantanos y páramos y la poca infraestructura, hacen que muchas poblaciones y asentamientos se encuentren aislados, lo cual implica que llevar cualquier tipo de servicios, se convierta en un verdadero reto.

Personalmente, he sido testigo de muchos milagros que ocurren en una brigada de la Patrulla. Recuerdo como si fuera hoy, a Jacinto Perilla, campesino colombiano de 57 años, que llegó a la brigada con un caso crítico de hernia inguinal, que además de ser muy protuberante, le producía un alto nivel de molestia a nivel físico y también tenia un efecto adverso sobre su autoestima.

Jacinto había perdido su capacidad de pescar y de mantener la pequeña parcela donde cultivaba los alimentos básicos de su familia. Recuerdo también, estar presente en su cirugía y ser testigo del amor y el profesionalismo con que uno de nuestros médicos y su equipo, en tan solo unos minutos, devolvió los órganos a su lugar, liberando a Jacinto de aquello que lo había atormentado por tanto tiempo. 

Jacinto, no solamente recuperó su movilidad y su autoestima, sino que pudo, a partir de ese momento, volver a pescar y cultivar su  parcela, para él y para su familia,  convirtiéndose nuevamente en abuelo,  padre,  esposo y miembro activo de su comunidad.

Fue esta experiencia tan especial,  que me permitió entender cómo,   con algunos recursos, mucha pasión, amor y colaboración, se pueden transformar vidas de manera radical y profunda que impactan no solo a nuestros pacientes, sino a toda su comunidad.

He tenido también la fortuna de ver como en cuestión de pocos minutos, la intervención oportuna de nuestro equipo de profesionales ha logrado cambiar el futuro de muchos niños, que por la presencia de cataratas congénitas o por lesiones en edad temprana, estarían condenados a ser ciegos de por vida.

He evidenciado, el impacto positivo en miles de mujeres en zonas rurales, que gracias a exámenes diagnósticos y tratamientos tempranos de cáncer de cuello uterino, han sido salvadas de una muerte prematura.

Son muchos casos que podría compartirles hoy, pero hay otras historias de transformación:

Las de nosotros mismos. Sucede cuando convivimos, ayudamos y compartimos momentos inolvidables con estas comunidades, recibiendo el agradecimiento de estos seres humanos y el afecto millonario de sus corazones, en medio de lugares tan maravillosos y únicos, pero al mismo tiempo tan afectados por la violencia, la miseria y el abandono. Estas experiencias y contrastes, nos muestran lo que es realmente valioso en la vida y cuan afortunados somos. Esto también refuerza nuestro compromiso y nos impulsa a buscar retos cada vez más grandes para ayudar a más seres humanos.

Hoy en día, la Patrulla Aérea Civil Colombiana,  es una organización estructurada, con el voluntariado en salud más importante del país, conformado por 71 pilotos privados, 580 profesionales de salud y equipos médicos de la más alta calidad y tecnología, lo cual nos convierte en el único hospital móvil de segundo nivel en Colombia. 

En un año, hacemos 12 brigadas médicas y quirúrgicas,  atendemos a más de 12 mil personas, practicamos 1.200 cirugías y realizamos más 20 mil atenciones especializadas en cirugía general, ginecología, oftalmología, pediatría, dermatología, optometría, odontología, medicina general y nutrición. Para que ustedes se hagan una idea del impacto: La cantidad del personas que atendemos y operamos en un fin de semana, en una de las comunidades que visitamos, es comparable con la cantidad de personas que logra atender el sistema de salud colombiano en tres meses, en el mejor de los casos.

Con mucho orgullo, puedo contarles, que en Riosucio, Chocó, un municipio con una población de 28.000 habitantes, que no cuenta con acueducto, ni alcantarillado, y que tiene una de las tasas de mortalidad infantil más alta del país, contamos con un programa piloto de 1.200 niños, que están siendo protegidos y cuidados de forma adecuada.

La Patrulla Aérea Civil Colombiana también está en capacidad de atender desastres naturales, tanto en Colombia como en países vecinos. Prueba de ello han sido las intervenciones en Armero, la ciudad sepultada por un alud en 1985; en el terremoto de Armenia, en 1999; en el terremoto de Perú, en 2006;  en las inundaciones del rio Mira al sur de Colombia en el 2013; y el año pasado en el terremoto de Ecuador.

Para nosotros es difícil transmitirles el inmenso significado y agradecimiento que representa, para todo el equipo de la Patrulla, este reconocimiento, que nos abre puertas a niveles nunca antes pensados y reafirma, ante la sociedad y ante nosotros mismos, el éxito de nuestro modelo único de intervención en salud rural.

Si me lo permiten, quisiera hacer un reconocimiento público y especial a personas que están presentes en este recinto. A Enrique Martin, que cumple 23 años como director logístico de la Patrulla, 13 de estos años siendo voluntario,  a la Dra. Angélica Vélez, 10 años como Directora Médica a cargo de la coordinación de todo el equipo médico voluntario, a Valentina Zuluaga, Directora de la Patrulla, motor y fuerza que nos ha permito convertir sueños en realidades, en los últimos 3 años;  a Camilo Gutiérrez, anterior presidente y gestor de la estructura actual de la Patrulla, al Dr. Fabio Grandas, reconocido cirujano general y piloto, y al capitán Hans Timcke, quien hizo su primer vuelo como piloto de la Patrulla Aérea en 1973 y quien ha sido por 44 años el más entusiasta y colaborador compañero.  Así mismo quiero agradecer a nuestras familias, que de manera incondicional nos apoyan en esta labor; a nuestro cuerpo de personal médico voluntario,  a nuestros pilotos,  a nuestra Junta Directiva, y a nuestros donantes y aliados. Sin este inmejorable equipo sería imposible llevar a cabo esta labor.

Por último quiero anunciarles, que los recursos de este honroso premio, serán destinados a una brigada de salud en Taraira, un municipio ubicado en el Amazonas colombiano, donde, desde hace 2 años, nos esperan 300 niños indígenas que viven en un internado en precarias condiciones.

Su Majestad, como agradecimiento, nuestra brigada llevará el nombre de:  “Brigada Rey de España: por el derecho a la salud de los niños indígenas del Vaupés Colombiano.”

Me permito respetuosamente invitarlo a usted, Su Majestad, a usted, Señor Rector y a usted, Señora Defensora de los Derechos Humanos y a los miembros del jurado, a acompañarnos en esta aventura por el derecho a la vida.    Ustedes, gracias a este reconocimiento, nos han dado alas para volar más alto y para seguir haciendo lo que nos apasiona:  Trabajar con perseverancia, amor y dedicación para salvar y transformar vidas en Colombia, el país del realismo mágico.

Muchas Gracias!


DOCUMENTACIÓN RELACIONADA:

Palabras de Su Majestad el Rey

Intervención de la Defensora del Pueblo

Intervención del Rector de la Universidad de Alcalá

Patrulla Aérea Civil Colombiana

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